¿Qué es el power house?

¿Qué es el power house?

¿Qué es el power house?

Son las estructuras que encontramos entre las ultimas costillas y las caderas;

“Inhala por la nariz y exhala conectando el centro de energía y…”

Así es como comienzo las indicaciones para ejecutar cualquier ejercicio de Pilates y no paro de insistir en ello durante toda la clase. Pero… ¿Por qué se insiste tanto en mantener conectado el power house o mansión del poder como lo llamó Joseph Pilates?

La conexión se refiere a la sinergia en la colocación de varias partes del tronco, como pelvis + costillas + cintura escapular. Esto conlleva una activación consciente de la musculatura del power house para estabilizar el tronco y evitar desplazamientos innecesarios de la columna cuando movemos los miembros, especialmente  las lumbares que no están diseñadas para la rotación y por lo tanto “sufren” con los movimientos de rotación, inclinación y flexo-extensión de la pelvis, por ejemplo cuando caminamos, nos levantamos de una silla o  subimos escaleras. En consecuencia todos los movimientos deben iniciarse siempre desde un centro bien conectado con lo que el movimiento será más seguro, estable y ágil.

Aprende a Respirar con Pilates

“Una buena respiración nos ayudará a controlar los movimientos, fortalecer la postura y proporcionar una mayor oxigenación a los músculos y a los órganos. La respiración utilizada en contrología permite un gran trabajo de los músculos que participan en la respiración y en la estabilización lumbar. Ningún movimiento debe ser realizado en apnea”. J.H. Pilates

Respirar es una función fisiológica sin la cual no podríamos vivir, ¿verdad?. Muchas veces nuestra respiración es bastante superficial, entonces sólo parte de nuestra capacidad real. Para realizar Pilates tal vez tengas que volver a aprender a respirar, de una forma consciente y voluntaria, por esto es uno de los Principios fundamentales de Pilates.

Al inspirar, habitualmente expandimos la parte superior del tórax. Pero necesitamos aprender a respirar llevando el aire hacia nuestra espalda y expandir las costillas a los lados, así utilizaremos toda nuestra capacidad pulmonar y el diafragma. Respirar va más allá que subir y bajar la caja torácica.

En Pilates la respiración tiene que ser consciente. Debemos tomar el aire por la nariz muy lentamente, llenando profundamente los pulmones, abriendo las costillas a los lados y así activaremos los músculos inspiradores que se encargan de abrir la caja torácica, manteniendo el resto del cuerpo relajado.

La espiración, salida del aire, debe ser también lenta y suave por la boca, vaciando completamente los pulmones y activando toda la musculatura profunda del abdomen (transverso abdominal, recto abdominal, oblicuos).

Principio de la Respiración en Pilates. Beneficios y claves.

La respiración es uno de los principios de Pilates más importantes. Es necesario crear un movimiento inteligente, seguro y eficaz que nos permita la correcta ejecución de los ejercicios y de esta manera poder obtener todos los beneficios del método Pilates. La respiración tiene un patrón definido con una secuencia concreta en cada ejercicio.

¿Por qué este patrón de respiración?

Este tipo de respiración de Pilates favorece el empleo de los estabilizadores profundos del tronco. Una respiración superficial que sólo involucra la parte superior de la caja torácica, conlleva un uso excesivo de los músculos respiratorios accesorios y produce sobrecarga en la parte alta de la espalda y el cuello. Pero exclusivamente, una respiración abdominal relaja completamente los músculos abdominales creando laxitud postural y la espalda se queda sin protección durante los ejercicios.

Beneficios de la Respiración en Pilates
La respiración correcta permite que el oxígeno nutra los músculos que estamos trabajando y que eliminemos las toxinas almacenadas en ellos. Cuando estas sustancias se eliminan, se nos despeja la cabeza, aumenta nuestra resistencia, se liberan los ácidos lácticos de la musculatura causantes de ciertos dolores y nos sentimos más relajados.

¿Para qué esta respiración?

Desde un punto de vista anatómico, durante la espiración, la caja torácica se cierra hacia dentro y hacia abajo mientras que la columna se flexiona ligeramente. Por ello, se recomienda la espiración para favorecer la flexión de la columna. Durante la inspiración el tórax se abre hacia fuera y hacia arriba a medida que se extiende la columna, por lo que favorece los movimientos de extensión. Sin embargo, a veces, se puede cambiar el patrón respiratorio, por ejemplo, utilizando la espiración durante una extensión de columna, para ayudar a mantener el abdomen fuerte y dar apoyo a la columna lumbar.

Es importante resaltar que este patrón de respiración es la utilizada en el método Pilates. Otros patrones pueden ser más útiles cuando se realizan otras actividades, por ejemplo, no podrías respirar de esta forma si estás corriendo. Los músculos que hacen posible esta respiración consciente y voluntaria son dinámicos y se agotarían si tuvieran que estar todo el día trabajando. Es imposible realizar esta respiración de manera involuntaria.

El diafragma es el principal músculo inspirador y se mueve hacia los lados, como en Pilates, pero también hacia arriba y hacia abajo, lo que no ocurre con la respiración utilizada en pilates. Si anulasemos conscientemente cualquiera de sus movimientos naturales, dejaría de realizar todas sus funciones, llegando a producir bloqueos. Por lo tanto, la respiración de pilates es “sólo” para los momentos en los que se realizan los ejercicios del método

Respirar correctamente, de una forma consciente y voluntaria, durante la práctica del método Pilates es importante, porque facilita la ejecución y otorga orden a los movimientos, ayuda en la estabilización escapular, de la columna y mantiene una buena conexión de la faja abdominal.

En resumen, la respiración durante la práctica de los ejercicios es fundamental, tiene que ser de tipo torácica, con abdomen siempre en semi-contracción, y lo más importante de una forma consciente y voluntaria. Una buena respiración te ayudará a controlar tus movimientos, no sólo durante la práctica de los ejercicios sino en la vida diaria.

El método Pilates: ¿por qué es necesario una valoración inicial?

Pese a que los pacientes que acuden a Pilates, no poseen siempre patologías diagnosticadas, es imprescindible, saber diagnosticar, observar y valorar, y conocer la biomecánica de cada uno. Para ello, es importante recibir una primera clase individual, y así hacer una exploración física y valoración analítica de cada paciente. En las siguientes clases individuales, se plantean unos objetivos propuestos entre el fisioterapeuta y el paciente, y por consiguiente una planificación de ejercicios para así lograr dichos objetivos. En el programa de  ejercicios, se debe tener en cuenta todas las características individuales, ya que cada persona se adapta de manera diferente al ejercicio. Siempre se tendrá presente sus capacidades y limitaciones, su condición física, edad, lesiones, cada persona necesitará una actividad diferente.

El Pilates no se aprende en un día, ni en un mes, hace falta mucho tiempo para hacer un Pilates limpio y mucho más tiempo para enseñar un Pilates efectivo, debe adaptarse a las necesidades de cada persona y debe impartirse a nivel individual por un instructor especializado hasta su correcta realización.

En este método se realizan ejercicios que unen el estiramiento y la tonificación muscular y que a su vez, influyen en la elasticidad ligamentosa, más concretamente de la columna vertebral.

Los resultados más importantes a nivel corporal son:

– Reforzar y tonificar la musculatura.

– Mejorar la postura.

– Aportar flexibilidad y estabilidad articular corporal.

– Mejorar la concentración mental sobre los movimientos corporales.

– Crear una figura corporal más definida y estilizada.

El método Pilates, es un método que para su correcta impartición, necesita el conocimiento previo de la biomecánica corporal, que sólo posee el profesional sanitario que se dedica a la rehabilitación de la misma.

Las clases  de Pilates envuelven todo un proceso de integración, se desarrolla la fuerza, la coordinación y el equilibrio. Su éxito se debe, entre otros aspectos, a la mejora evidente de las condiciones físicas que adquieren con el paso del tiempo quienes lo practican.

Los ejercicios de esta disciplina están compuestos por movimientos controlados, muy conscientes, y coordinados con la respiración, con el fin de crear un cuerpo armonioso, flexible y alineado. Y sus beneficios son numerosos: mejora de dolencias como lumbalgia, fibromialgia, espondilitis anguilosante, problemas de columna, en las rodillas, caderas u hombros. También corrige la postura, mejora la psicomotricidad, aumenta la flexibilidad, mejora el tono muscular, previene lesiones de columna y combate el estrés.