Pilates, la alineación y el equilibrio corporal

Nuestra columna vertebral está compuesta por 33 vértebras cuyas funciones principales son: soporte, movimiento y protección. Para que exista una adecuada funcionalidad de la columna es necesaria una buena alineación corporal.

Si observamos la columna vertebral de perfil, se pueden distinguir varias curvas en ella, resultado de la adaptación fisiológica a la bipedestación. Existen dos curvas de convexidad anterior o lordosis (cervical y lumbar), y una curva de convexidad posterior o cifosis (dorsal).

Estas curvas pueden estar aumentadas o disminuidas, es decir, ser más cerradas o más abiertas de lo debido como consecuencia de una mala higiene postural, alteraciones congénitas de la columna, patologías neurológicas y/o músculo-esqueléticas, patologías viscerales, cicatrices y factores psicológicos, entre otros.

Si nuestra columna vertebral pierde su alineación natural favorecerá la aparición de dolores musculares, ligamentarios, discales y/o articulares. Si hay dolor, el cuerpo adopta automáticamente posiciones antiálgicas, originando la deformación morfológica, y si ésta se instaura será, a su vez, causa de otras lesiones.

¿Qué es la postura?

Hace referencia a la posición relativa de los distintos segmentos corporales en el espacio (cabeza, tronco y extremidades).

No se puede hablar de una postura fija, puesto que la posición de los distintos segmentos corporales cambia constantemente con el objetivo de mantener el equilibrio.

Se debe diferenciar entre postura estática (se refiere a la relación de los segmentos corporales en un instante en particular) y postura dinámica (definida como la constante búsqueda de equilibrio de un cuerpo sometido a la acción de la gravedad).

La postura cambia a lo largo de la vida debido principalmente a dos factores:

  • El proceso fisiológico de desarrollo.
  • Los cambios patológicos de las curvaturas fisiológicas de la columna vertebral como consecuencia de adaptaciones y/o compensaciones.

¿Cuál es la postura ideal?

La postura ideal es aquella en la que existe una correcta distribución de la masa corporal en relación al centro de gravedad, sin generar un importante gasto energético. En ella no hay tensión ni rigidez muscular y/o articular. No fatiga ni tampoco genera dolor.

Una adecuada postura ayuda al mantenimiento de las curvas fisiológicas de la columna vertebral.

Para una correcta alineación corporal, es necesario que exista un tono muscular lo suficientemente alto para trabajar contra la gravedad y a la vez lo suficientemente bajo como para permitir el movimiento, adaptándose a las necesidades específicas de cada momento.

Una incorrecta alineación corporal dará lugar a deformidades morfológicas, favoreciendo la sobrecarga muscular y/o articular.

En la actualidad, las lesiones articulares de la columna vertebral son causadas en su mayoría por problemas posturales. Una de las principales causas es la compresión a la que se encuentran sometidas nuestras articulaciones.

El método Pilates se centra, en gran medida, en la alineación corporal, siendo éste uno de sus principios básicos. A través de la estabilización y de un control central, se consigue mantener una postura y una alineación correctas.

Practicar Pilates te ayudará a tomar conciencia de tu propio cuerpo, con el objetivo de conseguir una postura equilibrada y correcta, un aumento de la fuerza y de la flexibilidad y una mejora del equilibrio y la coordinación, disminuyendo o eliminando en algunos casos el dolor de espalda.

“La correcta alineación y postura sólo será posible cuando el mecanismo completo de funcionamiento del cuerpo esté bajo control” Joseph Pilates